¡Rusia está comprometida con la defensa de
Irán! El actual primer ministro Putin anunció al mundo varios años atrás que un
ataque de Irán seria considerado como un ataque a la misma Rusia! Ni Israel ni los Estados Unidos atacarán a Irán, porque
ningún daño a las instalaciones nucleares de Irán compensará el desastre de
entrar en una guerra total contra Rusia.
Desde el 12 de Abril del 2003, Rusia ha asumido
la responsabilidad de proteger a Siria e Irán. Ella ha provisto la misma clase
de protección antiaérea para los objetivos seleccionados en Irán y de Siria que
existen para las ciudades rusas como
Moscu. Rusia ha proporcionado audazmente las instalaciones nucleares de
Irán que se supone que son motivo de preocupación para el presidente Obama y
otros líderes occidentales. Irán esta protegido por el armamento escalar ruso,
el más avanzado que existe en el mundo.
Recuerde que - tomó 30 días para que el evento
que causó la Primera Guerra Mundial se tornara
completamente en la guerra mundial.
13:59 07/03/2012
Columna semanal por Armando Pérez
Las
expectativas de una próxima guerra en el Golfo Pérsico, y la reciente
elección de Vladímir Putin como presidente de Rusia, revivió los debates
entre los rusos sobre los recursos que cuenta Moscú para persuadir a
Israel renunciar de sus planes de atacar a Irán.
Al exponer su estrategia de política exterior durante la campaña
electoral, Putin incluyó a Irán entre las prioridades, y según expertos,
esto perfila una pronta ofensiva diplomática de Moscú destinada a
convencer el mayor número posibles de gobiernos de que una guerra contra
Irán es inadmisible, porque son más la pérdidas que los beneficios.
Antes que todo, la ofensiva diplomática de Moscú estará dirigida a
los países que comparten fronteras con Irán, y especialmente, los países
ribereños del Mar Caspio, donde la influencia de Rusia es notoria.
Así, es muy probable que Kazajstán, Turkmenistán y Azerbaiyán, en
todas las tribunas de concertación internacional, desde la ONU hasta
organizaciones regionales, apoyen la postura rusa de evitar una guerra
mientras existan las posibilidades de un arreglo político.
Al respecto, es importante recordar que en noviembre de 2010, estos
países junto con Rusia e Irán firmaron un acuerdo de seguridad para el
Caspio, lo que dificulta la concertación de posibles alianzas con
terceros países, sobre todo si esos terceros confabulan planes bélicos
contra uno de los países signatarios.
Otro frente de la ofensiva rusa estará destinado a la Comunidad de
Estados Independientes (CEI) que aglutina a los países miembros de la
desaparecida Unión Soviética.
A pesar de su modesta importancia geopolítica a nivel mundial, un rechazo del CEI a una guerra
contra Irán podrá tener efectos disuasorios para países de la zona
como Georgia, cuyo gobierno puede caer en la tentación de apoyar los
planes de Israel.
La sintonía de posturas en torno a Irán permitirá a Moscú y a Pekín
ampliar la lista de países que se oponen a la guerra desde el formato de
la Organización de Cooperación de Shangai, (OCS), una de las entidades
de concertación política más influyente en una parte de Europa y
prácticamente toda Asia.
A partir de las tribunas anteriormente mencionadas, la aparición de
un frente internacional en contra de una aventura bélica contra Irán
tendrá tanta o más resonancia que la actual retórica que impera en la
comunidad internacional sobre la inminencia de los ataques preventivos
como único recurso para detener el programa nuclear iraní porque
supuestamente, está destinado a fabricar bombas atómicas.
En más de una ocasión, Rusia ha cuestionado la imparcialidad del
Organismo Internacional de Energía Atómica al momento de valorar la
situación real del programa nuclear iraní.
Para Moscú, esa postura impide que las negociaciones sobre el
programa nuclear iraní tengan la transparencia necesaria para establecer
si es verdad que Teherán tiene o no ambiciones nucleares militares.
Entre tanto, medios de prensa rusos, pesimistas en las posibilidades
diplomáticas, enumeran las variantes que puede tener Moscú para ayudar a
Teherán cuando los cazas israelíes remonten vuelo para atacar sus
instalaciones nucleares.
La más difundida se refiere a la reanudación inmediata de los contratos para la venta de
sistemas de defensa antiaérea S-300 suspendidos por el presidente
saliente Dmitri Mevédev y que Putin, una vez se instale en el Kremlin,
puede restablecer a cualquier momento.
Si Teherán obtiene ese tipo de sistemas, las escuadrillas de cazas
israelíes podrán ser blanco de los misiles interceptores rusos, lo que
aumentará la lista de pilotos muertos y aviones abatidos.
En consecuencia, se reducirá la eficacia prevista por Israel con su operación de castigo.
Otros expertos afirman que Rusia también puede abastecer a los
iraníes de elementos electrónicos y hasta propulsores para los sistemas
de defensa antiaérea de producción nacional que con los componentes
rusos y en condiciones de cantidad y aplicación específica, pueden tener
la misma eficacia de los S-300.
Citados por la prensa moscovita, algunos especialistas rusos
consideraron probables las informaciones reveladas recientemente por la
prensa israelí de que Moscú, después de modernizar una estación de radar
en Siria, ahora puede advertir oportunamente a Teherán cuando los cazas
israelíes remonten vuelo en dirección a Irán.
Según la prensa israelí, se trata de una estación de radar situada en
Jabal Al Harrah, al sur de Damasco, frente al Mar de Galilea, con
recursos electrónicos que permiten detectar los movimientos de aviones
en el territorio de Israel, Jordania, el golfo de Aqaba y el norte de
Arabia Saudita.
Paralelamente a este radar, Rusia también modernizó otra estación
similar localizada en el Monte Sannine, en Líbano, que en conexión con
el radar en Siria y su red de satélites espías, puede controlar el
movimiento de buques aviones y tropas navales en una amplia zona del
Mediterráneo oriental, incluyendo Chipre y Grecia.
Al respecto, los expertos rusos indican que esos radares pueden ser
útiles para que Moscú siga paso a paso los preparativos y el desarrollo
de una guerra total en cualquier país del Golfo Pérsico, incluso contra
Irán.
Pero la perspectiva de una guerra total por aire mar y tierra contra
Irán por parte de Israel no está prevista y para afrontar ataques de
aviación a sus instalaciones nucleares es suficiente los sistemas S-300 o
modelos análogos, constatan los expertos rusos.
http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20120307/152965448.html